Qué habilidades se requerirán?

¿Cuáles serán las habilidades que se requerirán?

Pensamiento analítico e innovación. Cabe destacar que, consistentemente desde el año 2016 aparece como prioritario.

Aprendizaje activo y estrategias de aprendizaje. Está claro que permanentemente surgen nuevos desafíos, y muchos de los que surjan los desconocemos, pero de todas maneras la gran necesidad será seguir aprendiendo y todos, seremos a partir de ahora aprendices de por vida, permanentes.

Resolución de problemas complejos. También en esta dirección, cada vez nos damos cuenta de que los niveles de dificultad se van incrementando y la magnitud de los desafíos también.

Pensamiento crítico y análisis, tan necesarios para aplicarlo a las más diversas áreas.

Creatividad, originalidad e iniciativa. Todas ellas tan importantes para generar propuestas novedosas y seguir teniendo relevancia

Liderazgo e influencia social. Si hay una necesidad, en las más diversas áreas, es talento para liderar e influir positivamente.

Uso de tecnología, monitoreo y control y diseño de tecnología y programación. A medida que las diferentes tecnologías toman roles protagónicos, los desarrollos en cada uno de estos segmentos se torna crítico. De hecho, hoy en día son áreas de ocupación plena y suele haber un déficit muy importante para cubrir las vacantes disponibles.

Resiliencia, tolerancia al estrés y flexibilidad. La pandemia ha dejado en evidencia la necesidad imperiosa de poner en práctica cada uno de estos aspectos de manejo emocional propio y con los demás.

Razonamiento, resolución de problemas e ideación. Ella está muy relacionada con varias de las mencionadas previamente.

Quién se ocupará de esta reconversión?

Este es uno de los aspectos más impactantes, porque es una inversión en la que se debe poner foco. Si bien alrededor del mundo se considera que, primordialmente las propias empresas deben hacerse cargo de sus propios colaboradores, hay muchos que consideran que son diferentes actores sociales los responsables de llevarlo a cabo.

La buena noticia en esta dirección es que son múltiples las plataformas que permiten adquirir varias de estas competencias -muchas de ellas de acceso gratuito- y los tiempos de adquisición varían según el nivel de profundidad y las capacidades previas de los participantes.

Sintetizando, está claro que el futuro del trabajo está atravesado por dos variables que se complementan y potencian entre sí: la llegada de nuevas tecnologías y este laboratorio universal llamado COVID-19. Se producirá una transición acelerada de millones de posiciones laborales, y el número neto de oportunidades es superior a las que se perderán. Pero para poder seguir teniendo relevancia y posibilidades todos tendremos que aprender nuevas habilidades, incorporar conocimientos novedosos y, posiblemente, desaprender otros. Y la curiosidad es la llave que nos permitirá abrir muchas de esas puertas

La nueva responsabilidad social empresaria se llama empleabilidad, que es la habilidad de tener empleo hoy, mañana, en meses y en años. Todos podemos ser actores protagónicos de la historia, que se reescribe constantemente. Para empezar ese camino, podemos comenzar por preguntarnos: ¿Qué es lo último que aprendimos? y, sobre todo, ¿Qué es lo próximo que aprenderemos?

*Alejandro Melamed es Doctor en Ciencias Económicas (UBA), speaker internacional y consultor disruptivo. Autor de varios libros entre ellos Diseña tu cambio (2019) y El futuro del trabajo y el trabajo del futuro (2017).

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